25 de Septiembre, 2006


Regreso de Valinor...

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!

Hola a todos queridas reses...

Hola -que no adiós- también para ti, mi amado blog nipón..., criatura vacuna a la que he visto nacer y desarrollarse gracias al ser maravilloso que lo parió, esa vaquinha galleguinha tan verde, tan inteligente, tan buena -en todos los sentidos positivos de la palabra- y tan coherente..., de la que tengo la suerte de ser su esposo malijno..., sí..., ese plasta colaborador al que le ha gustado tanto esta idea niponiana que ya está penesando desde hace un tiempecillo en juntarse con algunos amigos/as -incluida Nipona- para desarrollar algo distinto..., un blog compartido -así que id "prepariéndoos" en un futuro-..., todo ello sin dejar de colaborar en el que considero un interesantísimo y brillante establo nipón..., pues una cosa no quita la otra..., y sobretodo porque ya estoy de vuelta de mis... llamémoslas vacaciones, consistentes en una semanita con gastos pagados nada menos que en Valinor..., todo un lujo..., y un aburrimiento o auténtico coñazo...



































Lo siento por los Valar, pero es que me han parecido un puñado de borregos -se ponen a balar todos al unísono-, y me han causado una intensa somnolencia además de cierta repugnancia... -sé que Nipona piensa esto mismo de ellos hace mucho tiempo-. Porque tanta perfección y beatitud sólo me han parecido un signo de su tremenda falta de seguridad y de personalidad... En fin... que semejantes títeres tan faltos de libertad y de responsabilidad no me han parecido en absoluto interesantes..., pues tienen terror a todo lo que se sale de los esquemas que les han dictado..., y por lo tanto lo desprecian y lo condenan, por considerarlo menos "perfecto" o "manchado"... Además son en extremo teóricos..., y sólo sus teorías son válidas... -aunque en realidad no valgan para nada más que para quedarse a gustito ellos mismos en su perfecta paja mental absolutamente dirigida-. Y sólo interactúan dentro de un guión preconcebido del que les da miedo salirse..., salvo el pobrecillo de Melkor -o Morgoth-, que a pesar de ser en un principio el más interesante por tener cierta personalidad propia, acabó conviertiéndose en una marioneta rebotada, amargada, orgullosa y llena de miedo y odio, que básicamente se dedicó a destruir o a echar a perder lo que hacían los demás, siendo incapaz de construir nada propio -porque no se le dejó el espacio para hacerlo-.

Aún así, en mis vacaciones me han presentado al mismísimo Eru -o Ilúvatar-..., el papá de todos... Y la verdad es que, ahora que no nos escucha, os diré que me ha parecido el peor de todos... Menudo rollazo de tío cerrado y dogmático..., todo lo quiere controlar y dirigir..., todo a su manera, sin abrirse a la posibilidad de que otras "maneras" también puedan ser necesarias... Parece cojonudo pero en el fondo acaba llevándote al huerto..., acabas pasando por el aro que él mismo te fabrica... Cómo se nota que es un solitario egoísta acostumbrado a mandar a todo dios -nunca mejor dicho-, un ser inflexible, cobarde e imposibilitado para compartir... -pues imponiendo ya me dirás...- y por tanto incapaz de aprender y evolucionar. En fin..., que la máxima profundidad a la que es capaz de llegar es a la de su propio ombligo..., es decir..., una profunda aburricie...

Os confesaré también una última cosa..., y es que si te acercas un poco a estas marionetas aparentemente impolutas, poseedoras de la supuesta "verdad"..., moviéndose entre tanta pulcritud y tanta forma inmaculadamente santurrona, te das cuenta de que huelen fatal..., y sus disimulados pedos apestan más que los de cualquier otra criatura... Y lo de Eru no tiene nombre ni apellidos..., no te puedes aproximar demasiado a él sin vomitar del hedor que desprende... Con lo cual me despedí anticipadamente, antes de terminar la semana..., con sumo cuidado de no molestarlos, pues estos tipos son de cuidado... -cuanto más lejos mejor-.

Así que ya de vuelta por la Tierra Media estoy encantado de su imperfección..., y vengo con fuerzas para seguir caminando por su maravilloso y complejo caos, sin caer en el desprecio o la impaciencia de los patéticos Valar, a los que vi el plumero a kilómetros, a pesar de demorarme allí unos cuantos días tontos, en los cuales espero que no me hayan contagiado nada..., pues detestaría parecer un inútil Valar... No lo soy..., y no quiero llegar a serlo... Más bien aspiro a ser un pequeño hobbit fuera de la Comarca..., entre otros tantos hobbits que conozco y amo..., es decir, un ser complejo, inesperado, con miedos pero valiente, y lo suficientemente inteligente como para no perder la esperanza y el optimismo, y como para apoyar y apoyarme en otros con el objetivo de cuidar juntos de nuestra querida y maltratada Tierra Media..., a pesar de que haya mucho que hacer para remendar las tremendas cagadas de aquellos que se parecen sospechosamente a los poderosos Valar -o includo al mismo Eru-..., siendo la mayoría sin embargo meros orcos..., es decir, marionetas de marionetas..., y también a pesar de que haya mucho que compensar debido a la inactividad de muchas sombras grotescas revestidas de pulcritud, orden y bondad..., que proliferan como setas tratando de asemejarse a los malolientes y aparentes Valar..., aposentados en su "bendita" y "beata" Valinor...

Hoy en día comienza a ensuciarse incluso la Comarca Hobbit, pues toda la Tierra Media está enferma..., y pienso que para sanar esta enfermadad heredada e incrementada hace falta humildad, paciencia y pequeños pasitos de muchos hobbits... pasitos constantes e imparables, pues el tiempo empieza a apremiar..., y quedarse en Valinor no merece la pena...

Lo que merece la pena en mi opinion es empeñarse en vivir, y no en lo contrario... Y en estos viajes interiores en los que todos los protagonistas son "yo mismo", me doy cuenta de que si no negamos la vida -como muchas veces nos empeñamos en hacer por diversos motivos-, podemos ver su maravilla y su novedad a cada instante..., y todo un mundo de posibilidades a nuestro alcance...

Por suerte tengo a una preciosa hobbit con ojos rasgados a mi lado... que me recuerda cada día que es posible conectar dos universos, y hacer que evolucionen juntos, pues en realidad forman parte de un universo mucho mayor... Por suerte ella me enseña simpleza para aplicarla a mis complejidades, y lo mismo trato de hacer yo... Gracias por ello, mi amor...

Como siempre, abrazos verdes y frescos para todos..., y por supuesto..., muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!!