4 de Septiembre, 2006


Aquí Algo Huele Mal...

Hoy me apetece contar una historieta breve, basada en hechos o "hacidos" reales -como las pelis de después de comer-. Ahí va:

"Érase una vez un funcionario malijno que va a trabajar en verano, y va vestido como a él le da la gana…, a pesar de que tiene un puesto de responsabilidad -de los mandamases de esa panda de vagos que son los funcionarios, vagos porque prácticamente no se les puede despedir, a no ser que se les ocurra, en vez de trabajar, ponerse a pegarle un tiro en la cabeza a ese ser político que tenemos por alcaldesa…-. Y claro, como malijno tiene mucho calor, pues en ocasiones se pone unos pantalones blancos, sencillos, pero "piratas" -para ir cómodo y fresquito y trabajar…-. En esas, un agradable compi…, también de los mandamases funcionariales -de esos de hola, adiós, y alguna que otra chorrada superficial…-, va y me viene a decir que "tengo los cojones negros" -frase del grupo "Mamá Ladilla", cómo no-, pero me lo dice con buenas palabras, aunque visiblemente afectado por lo impresentable de mi atuendo -el de alguien tan "requeteimportante" como yo-…

Pues bien, ese falso ser -de esa falsedad típicamente derechosa y católica, de esa hipocresía rancia de hacer cerdadas a escondidas y luego guardar las apariencias, de dar la puñalada por la espalda y jijijí a la cara-, además de no dar ni golpe en el "trabajo", y de ser un cotilla impresionante -para luego criticar-, además, comete a diario lo que a nuestro amigo funcionario malijno le parece una desfachatez y una tremenda falta de respeto, que es la "nimiedad" de fumar en un edificio público importándole un bledo el resto de la gente -claro…, porque eso no está fuera de lugar, y sí unos piratas, que, ¡vive dios!, ¡provocan cáncer en los pelos de las piernas!-.


[Pulmón de chimenea andante y de otro que no lo es] ¿Las comparaciones son odiosas o penosas?. En fin...


A este malijno del cuentecito -que no tengo ni la más remota idea de quién será, pues es un personaje ficticio, un mero actor…-, sinceramente los comentarios o rebuznos de su intachable compi le entran por una antenita y le salen por la otra al instante…, aunque ante el "escándalo" provocado y a la vista de las habladurías sobre el contagioso cáncer de pelos de piernas -de ello hace algunos años…, en la historia, claro…-, pues sigue llevando pantalones fresquitos…, pero ya no la asquerosa aberración esa de los "piratas"…, que como todos sabemos son terriblemente nocivos para la salud mundial…-.

A cambio del comportamiento malijno, al que no le cuesta una mierda de esfuerzo el hecho de no llevar piratas en esas horas "trabajiles", para no "herir sensibilidades" -aunque no las comparta- , como contraprestación… el "respetuoso" compi -que es de barrio "bien", que siempre ha sido un hombre "normal" de esos que "saben estar"…, y que, por gilipolleces del destino…, se toca los cojones en el despacho contiguo al de cierto malijno…-, al ventilar su despachito regala un beneficioso y bienoliente humillo de tabaco a su compañero de planta de mandamases…, y así, nuestro querido malijno, hoy ha tenido que cerrar su ventana para no tragarse semejante "presente"… -con lo que a él le "encantan" los aires acondicionados-.

Y patatín y patatán…, y esta historieta ha dejado ya de dar el coñazo…"

Moraleja: "Aún cuando la relación es totalmente neutra con este genial compi…, en el momento en que malijno se lo vuelva a cruzar, le va a tener que decir algo tan obvio como esto: Tío…, ¡TIENES LOS COJONES MUUUUUY NEGROS!. A ver si capta el significado de la frasecilla y, aunque seguirá inevitablemente con sus falsedades e inmoralidades hipócritas de pacotilla…, por lo menos nos dejará el pasillo y las ventanas libres de humos a los demás…, pues es un verdadero asco, un atentado contra nuestra salud, una ilegalidad, y sobretodo, una falta de respeto total y absoluta…".

P.D.: "El pobre compi-chimenea acaba de volver de vacaciones… Y nada más llegar se va a tener que encontrar de frente con el marroncete apestoso que él mismo nos trae…, pues hasta el que está por encima del entrañable compi -que era fumador empedernido- nos respeta a los demás, e incluso se ha dejado ese vicio tan imbécil y tan nocivo para los de alrededor -salvo por alguna recaidilla muy de vez en cuando y tratando de no molestar-, y para colmo ese mismo jefazo también es derechoso a muerte y religioso a más no poder..., sólo que no se ha contagiado tanto de la hipocresía y de la falta de respeto que en ese bando se suelen dar…, porque las de los izquierdosos ateos suelen ser bastante distintas…, y sin embargo igual de malolientes, claro está…".

Muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu…

[Escrito el 30/08/2006]