Comunicación... ¿Un "milagro"? (II)

Pienso que ya nos toca buscar el equilibrio, reequilibrarnos constantemente para poder seguir evolucionando, pues de no hacerlo pronto, puede que ya no tengamos la oportunidad de reencauzarnos… Sabemos que la cosa está cada vez más delicada, pero lo que no sabemos es dónde está el punto de no retorno… Y como sigamos forzando la máquina, las lógicas consecuencias nos van a estallar en las narices tarde o temprano y de manera irreversible para la máquina y para los conductores…

Las herramientas las tenemos, pero no sabemos usarlas, están llenas de polvo, desengrasadas… estamos muy desentrenados… Deberíamos dejar de jugar, de jugarnos a la ruleta rusa nuestras vidas…, y pasar a ser definitivamente más maduros, más responsables… Deberíamos dejar de lado de una vez la superficial sociedad -o sistema-, y en cambio, ponernos a nosotros en su lugar, un "nosotros" donde el individuo no sea pieza dirigida, sino cooperador dirigente.

La sociedad-sistema como "lenguaje" común superficial que anula o dificulta -obstaculiza- el propio de cada individuo, propicia que uno no llegue a conocerse y que pase a ser uno más de los muchos peones-borregos superficiales e ignorantes de sí mismos, piezas necesarias del engranaje…, que consumen, enferman crónicamente, producen, y no se preguntan nada… bastándoles un "porque sí" o un "porque no" para actuar exactamente como el mismo sistema les dicta, cogidos más o menos por los huevos, a base de necesidades y esquemas creados a la perfección y que en teoría perpetuarían indefinidamente el sistema -como por ejemplo, la necesidad de algunos de creerse fuera del sistema y de sentirse superiores por ello…, de sentirse poderosos…, al fin y al cabo-. Y es que en esta sociedad cada uno tiene su caramelito o su zanahoria para seguir más o menos en el engranaje, aunque el incentivo sea la mayoría de las veces la necesidad de bebida y alimento… -la supervivencia individual-.

Sin embargo…, el sistema se colapsa…, se cae… Sus cimientos o sus bases no estaban concebidos para durar, no eran sostenibles desde un principio… ni humana ni medioambientalmente… La cuestión es que no caigamos con él, empecinados en seguirlo hasta el final, hasta nuestro final… Pienso que todavía tenemos tiempo de reencauzar las cosas dándonos cuenta, siendo conscientes…, más o menos a base de palos, pero conscientes…

¡Qué acojone para muchos…!. ¡Qué miedo terrible a lo desconocido, a ver, a la responsabilidad, a "darse cuenta"…!. Y para algunos de esos, sin sistema estamos totalmente perdidos, sumidos en un nuevo caos desconocido que da pavor, y sin posibilidad de buscar ningún equilibrio, desposeídos de la seguridad-comodidad-esclavitud de la sociedad..., dejados caer cada uno en un desorden total…, pues ya no nos marcan todas y cada una de las cosas que tenemos que hacer o pensar… ¡Cunde la anarquía…, la ley de la selva!, ¡Socorro!. ¡Cada uno por su cuenta!. ¡Moriremos todos!.

No obstante, por el camino actual sí que vamos precisamente y a velocidades terroríficas hacia la muerte de todo ser humano -y quizás de todo ser vivo- sobre el planeta Tierra... Y desde luego, desde mi punto de vista al conocerte más o al empezar a hablar tu propio lenguaje, no ves un yo… ves inevitablemente un nosotros..., porque eso es lo que SOMOS... Y por ese camino, simplemente uno ES, y está en paz consigo mismo, y busca el equilibrio, y evoluciona, y es feliz caminando… Uno no encuentra la libertad, la consciencia, la paz, el equilibrio o la felicidad absolutos y permanentes, pero transita por dicho camino, y esa en mi opinión es la mayor de las satisfacciones…, superada con creces al caminar al lado de otro/s caminantes que también lo transitan, al compartir, comunicar, con-vivir desde ese SER o ese "nosotros" hacia cada "yo", hacia cada "estar" que va descubriendo que ES. Porque en ese proceso evolutivo constante hacia uno mismo -hacia ser uno mismo-, ese uno mismo se da cuenta de que en realidad sus pasos le encaminan hacia un "nosotros mismos", donde no hay aislamiento, sino transparencia, inter-conexión, comunicación, flujo, profundidad, cooperación, sinergia, y simplemente un SER NOSOTROS MISMOS, sin miedo, con consciencia, con respeto, con felicidad, con amor...

Ese proceso de auto-conocimiento, en mi opinión se va acelerando globalmente -a pesar de las apariencias-, pues las circunstancias nos deben hacer espabilarnos pronto -lamentablemente a través del dolor en multitud de ocasiones-… De hecho, ya nos deberíamos haber "despertado" para buscar un lógico equilibrio…, y por no hacerlo estamos viendo -o más bien sufriendo- algunas de las consecuencias en la actualidad… -día a día y en peligroso aumento-.

Pero para un cambio, se debe producir realmente un auto-conocimiento profundo… Si simplemente uno va conociendo los diferentes aspectos de su ego, de su superficialidad, o de su personalidad heredada, entonces los caminos en los que se encuentra enredado el yo se hallan más bien solitarios, cerrados…, y son tortuosos e incomunicados… Así, uno no está viviendo el camino -caminando realmente o "siéndolo"-..., pues de esta forma uno sólo está en laberintos propios, en sus primeros entresijos…, lo cual ya es todo un logro, que lleva al individuo a estar lleno de alti-bajos, inmerso en dudas, en miedos, en la observación de sus circunstancias más evidentes y de sus tremendas pajas mentales… Salir victorioso de esas aguas superficiales no es fácil… Yo diría que es un proceso de limpieza de multitud de mierda superficial acumulada, mierda que a uno le pesa, le hunde, y de la que se puede ir liberando poco a poco, con el aprendizaje y la ligereza resultantes…

Tal como yo lo veo, primero viene el volver a "estar en uno mismo", por decirlo de alguna manera, y luego ya vendría el "ser uno mismo", que implica un nosotros, una comunicación, un "SER estando"… Pero si ni siquiera estás todavía en ti mismo, sino que te encuentras en la alienación más absoluta, en la mierdecilla que te has ido merendando, no puedes ni soñar con "ser tú mismo"…, pues primero tienes que tratar esa tremenda indigestión de heces, poco a poco o quizás a lo bestia -metiéndote los dedos y vomitándola-…

En no pocas ocasiones, uno se queda muy al principio entretenido en la superficie, no llegando a entrar en el proceso mencionado, y simplemente está un tiempo en mitad de una paja mental egocéntrica, de la que en ocasiones uno puede salir algo más "tocado" o "enmerdado" de lo que estaba si la duración de dicho proceso ha sido excesiva y sólo se ha conseguido remover la mierda desordenándola todavía más mientras se acumula alguna nueva, con lo cual el tremendo mejunje de esquemas mentales impuestos, de caretas variadas y de creencias externas parece algo nuevo, y uno se cree que ha cambiado y "despertado", dado que ahora, tras la enorme paja mental sufrida, la mierda parece boñiga -o es que te has agarrado a otro de los múltiples y bienolientes excrementos que te endosa el sistema…, el mismo chucho pulgoso con distinto collar- y da la impresión de que esa boñiga es verdadera, con lo cual uno se queda tranquilito y seguro, y para colmo se siente especial y despierto o cambiado, pues ha indagado más que los demás en sus "profundas superficialidades"…

Sin embargo, observo que uno es perfectamente capaz de entrar en el proceso de autoconocimiento, y en ese proceso uno está más vivo, uno ES más -también está más y de diferente manera-, y todo ello implica comunicación, apertura, respeto, amor… Con todo ello, las caretas se caen, y eres más transparente, y tu comunicación interna-externa más fluida, como apuntaba con anterioridad… Y evidentemente, los procesos descritos, más o menos profundos o conscientes se pueden solapar en el tiempo… pues no somos matemáticas ni mucho menos -o así lo parece-. Por ejemplo, uno puede andar quitándose algunos lastres superficiales mientras descubre alguna de sus potencialidades dormidas en las profundidades y además tragarse alguna que otra porquería nueva del sistema a modo de límite -o despertar una limitación adormecida desde la infancia y no trabajada ni incluso descubierta-.

Así, y para ir terminando, diré que veo la felicidad como un camino, y no me parece cómodo, ciertamente…, pero al menos para mí, dicha búsqueda conlleva en sí misma felicidad, plenitud, paz, coherencia, amor… Y éstos tienden a compartirse por sí solos, multiplicándose en el proceso para el que los da… Es más…, para mí lo importante o trascendente es precisamente lo que compartimos con el otro de todo aquello que SOMOS… -ello nos hace SER en mayor medida, brillar más y mejor-, y por el contrario, lo prescindible y superfluo es el castillito egoísta, egocéntrico y ególatra en el que estamos situados con las correspondientes caretas protectoras de turno…

La dinámica del universo parece consistir en el cambio, la evolución, la interconexión, la búsqueda del equilibrio… En la naturaleza, que forma parte del universo, sucede lo mismo… Por tanto, el ser humano no puede ser un instrumento discordante en este contexto…, y consecuentemente, si se empeña en no SER, en no moverse, en no brillar, no cambiar, no vivir, no comunicarse, no conocer, no amar…, sólo le queda la rigidez, el estancamiento, la involución y la aberración..., desembocando en el miedo, el odio y la muerte…, pues aquellos son contrarios a la dinámica del universo del que formamos parte, de la vida con la que somos uno… Si nos empeñamos el tiempo necesario en no vivir, el resultado está muy claro…

Compruebo en ocasiones que al SER uno se da cuenta de que "dentro" o "fuera" no existen, ni tampoco bien o mal… Cuando uno ve que en el fondo no hay ni siquiera "uno mismo", ni verdad…, sino sólo SER…, uno comprende y vive que "no hay cuchara" -por hacer referencia a la genial película-, uno se multiplica, se torna infinito, y brilla…, y ve el brillo de todo incluso detrás de las caretas o máscaras de rigidez o seguridad temporal, y lo comprende y lo ama todo, y se comunica, comparte, actuando como debe actuar en cada momento, fluyendo sin equivocaciones -o resistencias-, y siendo feliz… siendo "perfecto", un perfecto ser humano en concreto, con todas sus circunstancias..., un perfecto Malijno, o una perfecta Nipona, y no una sombra grisácea de Malijno o Nipona, por ejemplo.

Es la diferencia entre caminar veinte mil pasos dando rodeos sin llegar a ningún lado, o quedarte en el sitio y comenzar a ver, a SER… Entre creer que "vuelas" o saber que no te hace falta… Y es que, si bien es cierto que la asignatura pendiente que se encuentra el ser humano -esa que han comentado todos los considerados sabios a lo largo de la historia-, no es otra que encontrarse a uno mismo -y no dejarse escapar-…, no me parece menos cierto que su superación sólo supone un grandísimo paso…, un paso firme y decisivo, que si se produce viene seguido indefectible y consecuentemente del siguiente, que es encontrar a los demás, y no perderlos… En resumen sería tan simple como CONOCER Y AMAR -o CONSCIENCIA Y AMOR, que en mi opinión no pueden estar más relacionados-… También lo han dicho muchos, pero es más que evidente que realizarlo no resulta nada sencillo y ni mucho menos cómodo…, aunque sus tremendos efectos lo cambian absolutamente todo -a pequeña y a gran escala, entre individuos, entre culturas y entre la humanidad y el resto de seres vivos-.

Por mi parte, ahora mismo estoy en una nueva fase de encuentro y reencuentro con los demás -pero con mayor profundidad que en otras ocasiones-. "Creo" firme y sólidamente en mí, me ilusiono conmigo mismo, y estoy en paz… Sin embargo, sólo estoy recomenzando lentamente, desde hace algún tiempo, a reencontrarme verdaderamente con más personas, a sentir una profunda ilusión por más personas -con más color que anteriormente-… Mientras, en el proceso, me voy auto-conociendo y auto-sorprendiendo -no siempre agradablemente- día a día, y la evolución en la que está inmerso ese ser me gusta, pues a pesar del inmenso camino infinito que le queda para "ser él mismo", cada día lo va siendo más, con paciencia y cariño... y los momentos brillantes son más, en detrimento de los momentos más grises...

Pienso que cuando uno sabe comprenderse, sabe empezar a comprender a los demás… Yo a mí ya no me "suelto", sin embargo, a los demás sí que los pierdo de vez en cuando… Comienzo a saber empezar a comprender a los demás -primero con mi pareja-, luego con otras pocas personas más…, y más tarde afianzando ese global y abstracto "nosotros", y haciéndolo más concreto, más palpable, más "real"…, es decir, manifestándolo...

Hoy en día muchísima gente está dando los primeros pasos para encontrarse a sí mismos, para ser ellos mismos, manifestando mayormente ese SER… Lo siento así..., como una necesidad imperiosa... Y por tanto el "nosotros" aumenta lentamente en brillo y en fuerza… Lo demás, pienso, vendrá rodado…

Mi opinión: estamos todavía a tiempo...