Valencia, esa ciudad

Muuuuu!!

La verdad es que los valencianos no se pueden quejar.
Primero, su ciudad se convierte en la sede de La Copa del América, un bodrio de torneo de vela, sí, pero un bodrio de alto standing, de los que hacen las delicias del pijerío facha, que es mucho y muy abundante por aquí.
Para este menester se han levantado chorrosopotrocientas calles con obras que, por ruido y duración (taladrando hasta la 1 de la madrugada y comenzando a las 7 de la mañana, obviamente ilegal), nada tienen que envidiar a las madrileñas; las avenidas desde y hacia el puerto se han hecho unidireccionales lo que supone dar un enorme rodeo para llegar a casa; han cometido "mejoras" de nula moral ecológica en el puerto y, por supuesto, se han encarecido los precios como debe ser, una barbaridad, para que 4 muchimillonarios hagan un poco el lerdo en sus barquitos y se vayan después tranquilamente a su casa.
El resto hemos estado meses sin descansar, con la ropa recién tendida llena de polvo de obras, batiendo records de salto de zanja y haciendo deportes de riesgo: camine usted por la carretera, no le queda otra opción.

Una vez superada esta alegría, esta ciudad pasa a ser (también) la sede del Encuentro Mundial de las Familias, con Peneadicto 16 como estandarte obligado: ya sabemos por la prensa que él no quería venir, pero lo hizo por cerrar la agenda de su antecesor, el ultra conservador Yan Pol E-530.
Sobre lo vergonzoso de este encuentro mundial de seres cuya escasa inteligencia sólo les permite odiar al diferente ya escribí algo, no mucho, lo suficiente, no se vayan a creer los mamarrachos esos que son importantes. O incluso que lo parezcan.

Y cuando ya creíamos haber visto (y oído) suficientes estupideces juntas nos llega la última, el chupinazo final: los colegas, los supporters, los que apoyan y financian a los peneadictos, socerdotes y demás, osea la ultraderecha, en clara línea continuista, decide reunirse en Valencia para abordar el problema de la "inmigración en Europa".

En estas "charlas" de rebuznos y ladridos diversos estarán los principales representantes del sector más asqueroso y repugnante de la suciedad europea, veamos: Peter Malborn, responsable de exteriores del Partido Nacional Democrático alemán, reconocido por sus manifestaciones neonazis y en contra de la inmigración estará acompañado por ese ser llamado Jean-Marie Le Pen, que no necesita presentación, y por Roberto Fiore, lider de la coalición ultraderechista formada por Italia, España, Francia y Alemania y condenado por pertenencia a banda armada.

Me imagino el espectáculo: uno de ellos dirá "Europa se hunde con tanto negro!" y el auditorio le aplaudirá a rabiar. Luego vendrá otro y dirá "Europa desaparece ante los moros!" y le aplaudirán también. "Europa limpia! Fuera inmigrantes! gritará un tercero ante ovaciones y vítores. Repetirán una y otra vez la misma gilipollez para lamerse el culo los unos a los otros.
Ya sé que molaría mil estar ahí para reirse un rato pero, lo siento, no quedan plazas libres, otra vez será.

Recopilemos: cansados de ser gente de provincias que diría Paco Martinez Soria, los políticos valencianos (y muchísimos ciudadanos) han decidido abandonar las sombras culturales y ser el foco y faro intelectual de este país, o por lo menos de la zona, y para ello traen a todos los pijos de mandíbula caída (rasgo imprescindible para decir "osea, jo tío" como Zeus manda) del mundo, a todos los borregos homófobos y fans vaticanistas de pederastas mafiosos y ladrones y, por último, a la peor gentuza europea: los neofascistas y ultraderechistas que financian a los segundos.

Pues nada, queridos políticos y votantes de los mismos, lo habéis conseguido, sois la vanguardia del mundo de lo más rancio, antiguo y peligroso: nacionalsocialistas católicos pidiendo a los muchimillonarios con barquitos de papel que dejen en la ciudad sus migajas en forma de céntimos.

Espero haber plasmado suficientemente bien la enorme vergüenza ajena y asco que me da todo esto.
Joder, sigo rodeada de mierda. Que ganas de vomitar.

Muuuu!!!