Volviendo...

Gracias al inm el estupendo plan naturo-excursionista de la Sierra de Bernia este finde/puente se fue a la porra.
Sólo se le ocurre al viernes ponerse a llover a las 10 de la noche. Y el inm decía que no, que ni una gota, q un 5% de probabilidades de llover...
Así que avisado todo el mundo, anulado el evento y con morriña de paisajes agrestes, el sábado por la tarde se presentaba más que interesante: concierto de Antony and The Johnsons con un par de amigas y el malijno.

No hace mucho que conozco a este grupo. La nueva película de Isabel Coixet, ‘La vida secreta de las palabras’ tiene a Antony and The Johnsons en la BSO, con la canción “Hope there´s someone”, un tema absolutamente precioso - que roza la perfección - perteneciente a su nuevo álbum I'm a Bird Now y con el que comencé a disfrutar de la maravillosa voz de Antony.



Y es que no hace falta haber estudiado en Standford para darse cuenta, desde un primer momento, de que Antony Hegarty, británico afincado en EE.UU, transmite por todas las vías posibles una sensibilidad intimista extrema debida a una tormentosa biografía.
Ser andrógino y misterioso, siempre fuera de lugar, no tiene ningún reparo en cantar one day I'll grow up,and 'll be a beautiful woman porque lo disfruta y lo sufre, lo vive y lo sueña, y escuchándole, sólo puedes sentir complicidad y esperanza. La esperanza de un outsider que sigue buscando su lugar compartiendo ese increíble instrumento que tiene en la garganta, digno de revisar la expresión común y reinventarla: si no lo oigo, no lo creo. Seguramente, la mejor voz blanca - y la más hermosa - de los últimos 30 años y digo ésto porque pensé, antes de verle en el concierto, que Antony sería un señor negro, de unos 55-60 años, con barba blanca y vestido al más puro estilo Nueva Orleans con blues y jazz hasta en las venas.

Rodeado sin remedio por una música conmovedora (realizada por The Johnsons y en especial, los violines y chelo), Antony en directo es simplemente IMPRESIONANTE. Real, poderoso, sin afectaciones, es un portento vocal de sensaciones indescriptibles, de texturas incontables, de registros (en plural) infinitos lanzando, con fragilidad huracanada, sentimientos más que personales, evocando paraísos que el mismo edén envidiaría y gritando a los cuatro vientos esas enormes nimiedades que nos ahogan cada día sobre el pasado, los seres queridos y el mundo que nos rodea, las mismas que nos acompañan a algunos desde siempre y que nos contruyen para cada pasado mañana.

Antony, eres Soberbio, Cautivador y Sublime, y es pura emoción lo que me estremeció al escucharte mientras acariciabas ese piano, porque si tu último álbum I'm a bird now es una puta obra maestra, oirte en directo es trasladarse a otra dimensión, por encima de mi, por encima de todos y sinceramente, no me apetece nada volver.

Y aún sigo allí, de pie, delante del escenario, viendo un piano y oyendo...

Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, will I go

Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired

There's a ghost on the horizon
When I go to bed
How can I fall asleep at night
How will I rest my head

Oh I'm scared of the middle place
Between light and nowhere
I don't want to be the one
Left in there, left in there

There's a man on the horizon
Wish that I'd go to bed
If I fall to his feet tonight
Will allow rest my head

So here's hoping I will not drown
Or paralyze in light
And godsend I don't want to go
To the seal's watershed

Hope there's someone
Who'll take care of me
When I die, Will I go

Hope there's someone
Who'll set my heart free
Nice to hold when I'm tired